martes, 27 de diciembre de 2011

Noches de Insomnio - Parte IV


Cuando regrese a casa, repase de nuevo la escena del crimen mentalmente mientras caminaba inquieta de un extremo a otro del pasillo, aquel cadáver  yacente en el suelo no dejaba de perturbar mis pensamientos.

Exhausta me senté en un rincón de mi cuarto y apoye la cabeza en la almohada hasta que termine cayendo dormida. Recuerdo que sólo cerré los ojos un instante en busca de fuerzas renovadas, y al abrirlos un brillo metálico emborrono mi mirada.

Agite la cabeza hacía los lados algo confusa y aturdida, había dejado de estar en  mi apartamento y me encontraba sentada en la moqueta empapada de sangre de casa de la mujer asesinada, que lentamente iba tintando mis manos.
Entonces la mujer movió la cabeza como si de un espasmo se tratará, como si cobrase vida, y el brillo metálico me volvió a cegar.

Me acerque curiosa, pero con cautela, el brillo provenía de la garganta de la víctima. Un escalofrío me estremeció al clavar la mirada en aquel cuerpo inerte, y tras introducir mis dedos en la herida de la garganta, sentí como la víctima hacía desaparecer el objeto en el fondo de sus entrañas. Hurgue con los dedos forrados de látex entre la viscosidad de la sangre y finalmente, saque la pieza.

Momentos más tarde, desperté en la almohada de la habitación del apartamento, y me pregunte si todo aquello había sido real o lo había soñado producto del estrés.

Fiel a mi instinto, descolgué el teléfono y decidí llamar a Taylor.



                                                        

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Noches de Insomnio - Parte III



En menos de media hora nos encontrabamos donde habían ocurrido los hechos. El cuerpo yacía inerte justo delante de mis pies, y un rastro de sangre caía empapando lentamente la moqueta de la habitación. Recuerdo que la mirada vacía de aquella mujer todavía parecía tener fuerzas para buscar el rostro de su asesino, mientras clamaba venganza.


Observe con atención el cadáver aún caliente, no quería pasar ningún detalle por alto.  Me agache y contemple las heridas buscando la posible causa de la muerte. Tenía el cuello roto y una gran abertura en la garganta de la que no paraba de brotar sangre, algo que casi con total probabilidad significaba que habían querido silenciar los gritos de dolor tras las primeras puñaladas en la espalda y el costado.



Se trataba de un asesinato con ensañamiento. Alguién se había encargado de borrar las posibles pruebas que nos facilitasen el trabajo; la mujer carecía de huellas dactilares y de dentadura con la que poder identificarla.


Recorrí la escena del crimen en busca de más pruebas e indicios útiles, y mande fotografiar cada rincón de la habitación.
La sangre de la moqueta cada vez era más abundante.


Pronto me abstraje en mis pensamientos, y comence a elaborar teorias que pudiesen explicar lo inexplicable de todo aquello. 
Todo apuntaba que las puñaladas del torso no eran lesiones limpias, por lo que el asesino parecia haber disfrutado retorciendo el arma punzante en cada herida. 
Sin embargo, la extracción de las huellas dáctilares había sido practicada por un auténtico maestro en la materia. Se trataba de cortes simétricos, bien estudiados que apenas hacían perder sangre al sujeto.


Reconozco que el corazón me latía de forma acelerada, me maravillaba encontrarme ante un caso de estas características, pero me aterrorizaba ir descubriendo que macabras atrocidades iba a desvelar resolviéndolo.





                         

domingo, 18 de diciembre de 2011

Noches de insomnio - Parte II


Sonó el despertador, pero no me levante hasta que Gordon, mi gato siberiano, vino a darme los buenos días.


Encendí la cafetera mientras me dirigía al armario en busca de algo que ponerme. Estaba todavía decidiendo la ropa cuando el ruido de la cafetera llamo mi atención. Un ligero aroma a cafe se propagaba por toda la casa, me llene una taza y la saboreé hasta que el reloj de la cocina me alarmo, ¡era tardísimo!


Decidí ponerme cualquier cosa para salir sin más demora; un poco de carmín, algo de colorete, un pestañeo de rímel... me sentía incapaz de no ocultar mi cara bajo una máscara de cosméticos este primer día; reconozco que me obsesionaba no causar una buena impresión y que incluso deseaba estar guapa a los ojos del resto.


Fuí directamente al despacho del jefe, que impaciente me envió junto a Taylor, mi nuevo compañero, a la escena del crimen. Fue un encuentro frío. Marcus Taylor no se caracterizaba por ser un hombre de muchas palabras, sin embargo era conocido por su alta eficiencia y metodología a la hora de resolver los casos.



viernes, 16 de diciembre de 2011

Código QR

Como ya se han percatado una serie de astutos (y curiosos) conciudadanos, Grace y yo hemos iniciado por las calles de nuestra ciudad, Zaragoza, la campaña publicitaria navideña de "La Quimera de papel".

El sistema que hemos elegido para tal empresa ha sido pegar en las vías y plazas principales (simplemente con celo, procuramos no ser unos marranos anti-Zivicos), además de en los muros de anunciantes de diversas facultades, la siguiente imagen:
Se trata de un código QR. Una especie de código de barras en forma de matriz. La mayoría de móviles actuales (smartphones) tienen o pueden tener un programa especial con el que hacerle una simple foto a este código. Con él, el teléfono te remite directamente a esta casa; por supuesto, para ello has de tener internet xD.

A decir verdad, nadie de nuestro entorno tenía la más mínima idea de que demonios era esto, así que si llegas a este blog gracias a este código... enhorabuena, estás en la última!

Eso si como dije, no nos los arrancan antes claro.

Saludos

jueves, 15 de diciembre de 2011

Noches de insomnio - Parte I


Hoy empiezo un nuevo relato. Un nuevo proyecto cargado de ilusión que iré publicando en varias partes y en el que espero seguir contando con vuestra fidelidad de lectores.

El blog esta a vuestra disposición. Gracias por seguirnos.


El sonido de la caja de música se extendía por todo el dormitorio y el tocador parecía arreglarse con sus mejores trajes bajo la mágia de aquellas hermosas notas. Un embriagador perfume inundaba de esencia floral la habitación mientras yo danzaba emocionada de un lado a otro como si de una mariposa revoloteando se tratará.

Estaba excitada porque mañana era mi primer día de trabajo fuera de la oficina y eso significaba que al fin había conseguido cumplir el sueño que toda la vida había deseado alcanzar. Llevaba tiempo en la policía, pero esta era la primera vez que mis superiores habían decidido asignarme un caso propio.

Tenía tantas ganas de demostrar que era capaz de hacer las cosas bien que apenas iba a poder pegar ojo en toda la noche. Cogí un álbum de fotos, y me dispuse a repasar instantánea a instantánea todo el largo camino  que había recorrido hasta llegar a donde ahora me encontraba.
Al cabo de unos minutos note que los párpados me comenzaban a pesar cada vez un poco más, así que tapándome con una suave manta de cuadros me acurruque en el sofá hasta que finalmente sucumbí, cayendo en los brazos de Morfeo.



martes, 13 de diciembre de 2011

La belleza esta en los ojos que la miran.


Espero que os guste este nuevo relato breve, es algo diferente al estilo anterior pero me gusta en cada historia que escribo innovar y buscar nuevos desafíos con el objetivo de conseguir asombrar. ¡Ojalá lo logré más de una vez!

Ya sabéis que el blog esta abierto a vuestros comentarios y sugerencias.

Gracias por leernos.


Las manos heladas de la mujer rozaron el rostro del muchacho. Un aura de luz rodeo a ambos mientras él recobraba el conocimiento. Sus mejillas se sonrojaron al ver como la mujer de rizos dorados lo miraba dulcemente. Sintió que con cada uno de los pestañeos de aquella mirada dulce, un suave beso acariciaba el joven tacto de su piel. Titubeo unos instantes hasta que sacando pecho tras incorporarse le mostró su gratitud y se ofreció ha hacer algo por ella.

La mujer sonrió timidamente al tiempo que negaba con la cabeza. El muchacho no podía dejar de contemplarla, seguía maravillado ante tal belleza. Nunca antes había visto una mujer tan hermosa, ni si quiera las chicas de su edad, mucho más jóvenes que la mujer desconocida, poseían tales rasgos, sin duda alguna, poder mirarla era un regalo.

El muchacho hubiese deseado parar el tiempo en ese momento, pero tuvo que conformarse con congelar en su memoria los detalles del rostro de aquella mujer.
Hacía viento y los cabellos rizados de su melena se enredaban juegueteando entre sí, estaba realmente radiante lo que hizo que el muchacho permaneciese abstraido en sus pensamientos hasta que la mujer con gesto acelerado decidió darse la vuelta y seguir su camino.

El muchacho permanecia petrificado en el mismo punto, se sentía incapaz de moverse mientras veía como la figura de aquella bella mujer se alejaba a lo lejos, era otoño y las hojas caídas del los árboles hacían del suelo un manto dorado a sus pies.

                                           

lunes, 12 de diciembre de 2011

Muerte a Sócrates


No, no voy a hablar del ilustre filósofo, ni del ostracismo ateniense....

Al fin comienza el juicio del hombre que salvó a nuestro futuro Presidente de ser devorado por los tiburones de la mar azul; el hombre que se declara inocente y aún así, por amor a su tierra y a la humanidad entera, dimitió de su cargo.
Sí, hablo del exPresidente de la Comunidad Valenciana.
El hombre que en el momento de su dimisión parecía estar riéndose de sus interlocutores. Pero... no es que quiera despotricar ni juzgar a un "presunto" político corrupto. Realmente, es que no puedo. No conozco los pormenores del caso, las circumstáncias, ni siquiera la legislación a manejar.

Entonces:

¿Cómo es posible que el sistema legal (LO 5/1995) delegue el juício de un "presunto" político corrupto en un JURADO POPULAR?
Si ya me río a veces de la imparcialidad judicial... ¿cómo c****** va a ser un jurado de votantes imparcial?!
Un juício no puede ser un asunto de popularidad. A mi me da igual que estemos hablando de un Francisco o de un Manuel, no me importa de que color sea el "presunto" chorizo; pero me parece insultante al sentido común.

Imagen de la película "12 hombres sin piedad"

No, no me gusta en exceso la figura del jurado popular (muy hollywoodiense, eso si). No se trata de democracia en la justícia, es demagogia. No termino de entender porque en unos casos juzga un juez y en otros el pópulo ¿por qué?
Y es que en un caso complejísimo, donde el imputado es un personaje político...

Es simplemente insultante.

Saludos
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