Mostrando entradas con la etiqueta relato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relato. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de noviembre de 2014

Muere lentamente...o vive.

¿Miedo?

A tu edad no deberías conocer el significado de esa palabra, de hecho, si me permites un consejo fruto de los años de experiencia de mi vida, creo que deberías concentrar todos tus esfuerzos y preocupaciones en hacer cada día lo que desees por el simple placer que supone poder hacerlo... Recreándote en saborear el gusto de cada momento, su aroma, su esencia... sin tener que rendir cuentas a nadie que no seas tu mismo, y las consecuencias que puedan acarrear llevarlos a cabo. Y es que, no deberías olvidar que cada momento es único e irrepetible, y no volverá a existir otro igual nunca más.

Te aconsejo que vivas con simplicidad y no busques complejidades absurdas, porque ellas ya se encargarán de encontrarte a ti.
Debes aspirar a comerte el mundo, y no dejar que éste te devoré a ti. En esta vida, la clave no es ser tanto un hombre fuerte, sino sentirse como tal, a la vez de tener claro que no hay nada imposible de realizar, que los límites y las barreras serán aquellos que uno mismo se ponga, no lo olvides, ni en los peores momentos, en aquellos en los que parece que todo esta perdido, se debe desistir de aquello que se desea lograr, eso es algo que deberíamos llevar todos grabado a fuego en la piel.

Y sabes Martha, nunca cuando tomes una decisión tendrás la certeza de que lo que estas haciendo es lo acertado... Arriesgar por un sueño, una creencia, o una idea, conlleva riesgos, pero tu recuerda que "el riesgo es hermoso y hace que el hombre se sienta vivo". Por ello, si es una decisión meditada, reflexionada y sabes gestionarla con cabeza, el resultado siempre será óptimo, ya que aunque no sea el esperado, te aseguro que te permitirá aprender y sacar resultados de él.



Y si lo que me estas pidiendo es mi consejo...
Comienza por levantarte del suelo y sacudirte el polvo de la ropa. Con mente fría te diré que te preguntes: ¿Qué deseo?, sino sabes responderte algo directo y concreto a ello, te sugiero que respires y pruebes enfocándolo de otra forma... 
Acércate a un espejo y mirando tu reflejo, observa si aquello que ves, resultado de tu vida, es lo que quieres, si la respuesta es SI, perfecto amigo...pero si lo que ves no te agrada, te hace sentir insatisfecho, y sientes que te estas engañando a ti mismo atrapado en una manera de vivir que no es la tuya, te sugiero que tomes medidas al respecto porque cada día que pasa y te sigues conformando con eso que tienes no esta mal, pero que tu mismo sabes que no te llena y no te hace sentir como tu desearías, es un día de vida que estas perdiendo para poder disfrutar y arriesgar por aquello, quizas mejor, te haga sentir VIVO.


Yo poco más puedo decirte, sólo que corras, rías, te diviertas, disfrutes, y que quiero que cambies esa expresión de tristeza de tu rostro por el dibujo de un sonrisa.
Eres una muchacha con todo la vida por delante, y sólo quiero que como tu siempre me dices, cada noche al acostarte puedas sentirte en paz contigo misma porque estas haciendo lo que deseas en esta vida.

Empieza por sumergirte unas horas en ese libro de Julio Cortazar porque cuando buceas entre sus páginas toda tu expresión cambia, escribe unas lineas en tu libreta de notas, comparte tus cafés con aquellos que estimas, canta bajo la ducha o pon la música alta y baila como una tonta en el salón de tu casa...
Si lo sé...te hice reír.






En fin Martha, tu y yo ya nos vamos conociendo muy bien, y como sabes las cosas pequeñas también tienen su magia y la verdad, pueden hacerte muy feliz. Nadie dijo que vaya ser fácil cambiar todo lo que tu quieres, pero por suerte tu tienes en tus manos el poder de hacerlo.
Tomate tu tiempo, pero recuerda que el tiempo es un bien limitado que va descontandose y no vuelve.




_________________________________________________________________________________





"Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no se arriesga a vestir un color nuevo, quien hace de la televisión su guía. Quien evita una pasión, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite, por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos. Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en si mismo." (M. Medeiros)






martes, 4 de noviembre de 2014

Facta non verba

Martha había decidido quitar las telarañas de sus libretas de notas y volver a retomar aquel espacio que en su día creó y reservó para divagaciones y reflexiones, porque tras una inquietante conversación con su amigo Fabio, había decidido que en la vida quería hacer cosas que le llenasen, y sin duda alguna, ella se declaraba amante de las palabras y apasionada de los libros.

Recordaba como con quince años devoraba poesía y relatos, esbozando sus propias historias e ideas entre sus tareas del instituto. Lo cierto es que casi diez años después, pocas cosas conseguían hacerle sentir tan bien como perderse entre las páginas un libro, o descubrir las frases de un escritor que lograse identificar en su obra los sentimientos que ella sentía. Y es que para ella, ahí residía la esencia de la literatura, en conseguir con las palabras transmitir a otro bienestar, comprensión, evasión, libertad, esperanza, compañía…haciendo lo imposible, posible, sin límites.

No era un secreto que la vocación de Martha siempre había sido la escritura, pero la vida suele ser caprichosa, y terminó llevándola por otros senderos que la alejaron de estos deseos para acabar centrándose en los que han sido y son, sus rutinarios y monótonos deberes.
Quizás por eso, para ella, disponer de aquel rincón, donde poder gritar libremente sus pensamientos sin miedo a que el eco de su voz provocase un desprendimiento que terminase enterrandola viva, suponía poder demostrarse a sí misma que los sueños aún siendo improbables nunca son imposibles, y que todo es cuestión de tener claro el objetivo que se desea alcanzar.

Cuando Martha le contó a Fabio su decisión, éste vió como los ojos de su amiga tenían un brillo mucho más intenso, tal vez era porque vivir no es sobrevivir, y ella llevaba tiempo vacía de vida.


martes, 27 de diciembre de 2011

Noches de Insomnio - Parte IV


Cuando regrese a casa, repase de nuevo la escena del crimen mentalmente mientras caminaba inquieta de un extremo a otro del pasillo, aquel cadáver  yacente en el suelo no dejaba de perturbar mis pensamientos.

Exhausta me senté en un rincón de mi cuarto y apoye la cabeza en la almohada hasta que termine cayendo dormida. Recuerdo que sólo cerré los ojos un instante en busca de fuerzas renovadas, y al abrirlos un brillo metálico emborrono mi mirada.

Agite la cabeza hacía los lados algo confusa y aturdida, había dejado de estar en  mi apartamento y me encontraba sentada en la moqueta empapada de sangre de casa de la mujer asesinada, que lentamente iba tintando mis manos.
Entonces la mujer movió la cabeza como si de un espasmo se tratará, como si cobrase vida, y el brillo metálico me volvió a cegar.

Me acerque curiosa, pero con cautela, el brillo provenía de la garganta de la víctima. Un escalofrío me estremeció al clavar la mirada en aquel cuerpo inerte, y tras introducir mis dedos en la herida de la garganta, sentí como la víctima hacía desaparecer el objeto en el fondo de sus entrañas. Hurgue con los dedos forrados de látex entre la viscosidad de la sangre y finalmente, saque la pieza.

Momentos más tarde, desperté en la almohada de la habitación del apartamento, y me pregunte si todo aquello había sido real o lo había soñado producto del estrés.

Fiel a mi instinto, descolgué el teléfono y decidí llamar a Taylor.



                                                        

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Noches de Insomnio - Parte III



En menos de media hora nos encontrabamos donde habían ocurrido los hechos. El cuerpo yacía inerte justo delante de mis pies, y un rastro de sangre caía empapando lentamente la moqueta de la habitación. Recuerdo que la mirada vacía de aquella mujer todavía parecía tener fuerzas para buscar el rostro de su asesino, mientras clamaba venganza.


Observe con atención el cadáver aún caliente, no quería pasar ningún detalle por alto.  Me agache y contemple las heridas buscando la posible causa de la muerte. Tenía el cuello roto y una gran abertura en la garganta de la que no paraba de brotar sangre, algo que casi con total probabilidad significaba que habían querido silenciar los gritos de dolor tras las primeras puñaladas en la espalda y el costado.



Se trataba de un asesinato con ensañamiento. Alguién se había encargado de borrar las posibles pruebas que nos facilitasen el trabajo; la mujer carecía de huellas dactilares y de dentadura con la que poder identificarla.


Recorrí la escena del crimen en busca de más pruebas e indicios útiles, y mande fotografiar cada rincón de la habitación.
La sangre de la moqueta cada vez era más abundante.


Pronto me abstraje en mis pensamientos, y comence a elaborar teorias que pudiesen explicar lo inexplicable de todo aquello. 
Todo apuntaba que las puñaladas del torso no eran lesiones limpias, por lo que el asesino parecia haber disfrutado retorciendo el arma punzante en cada herida. 
Sin embargo, la extracción de las huellas dáctilares había sido practicada por un auténtico maestro en la materia. Se trataba de cortes simétricos, bien estudiados que apenas hacían perder sangre al sujeto.


Reconozco que el corazón me latía de forma acelerada, me maravillaba encontrarme ante un caso de estas características, pero me aterrorizaba ir descubriendo que macabras atrocidades iba a desvelar resolviéndolo.





                         

domingo, 18 de diciembre de 2011

Noches de insomnio - Parte II


Sonó el despertador, pero no me levante hasta que Gordon, mi gato siberiano, vino a darme los buenos días.


Encendí la cafetera mientras me dirigía al armario en busca de algo que ponerme. Estaba todavía decidiendo la ropa cuando el ruido de la cafetera llamo mi atención. Un ligero aroma a cafe se propagaba por toda la casa, me llene una taza y la saboreé hasta que el reloj de la cocina me alarmo, ¡era tardísimo!


Decidí ponerme cualquier cosa para salir sin más demora; un poco de carmín, algo de colorete, un pestañeo de rímel... me sentía incapaz de no ocultar mi cara bajo una máscara de cosméticos este primer día; reconozco que me obsesionaba no causar una buena impresión y que incluso deseaba estar guapa a los ojos del resto.


Fuí directamente al despacho del jefe, que impaciente me envió junto a Taylor, mi nuevo compañero, a la escena del crimen. Fue un encuentro frío. Marcus Taylor no se caracterizaba por ser un hombre de muchas palabras, sin embargo era conocido por su alta eficiencia y metodología a la hora de resolver los casos.



jueves, 15 de diciembre de 2011

Noches de insomnio - Parte I


Hoy empiezo un nuevo relato. Un nuevo proyecto cargado de ilusión que iré publicando en varias partes y en el que espero seguir contando con vuestra fidelidad de lectores.

El blog esta a vuestra disposición. Gracias por seguirnos.


El sonido de la caja de música se extendía por todo el dormitorio y el tocador parecía arreglarse con sus mejores trajes bajo la mágia de aquellas hermosas notas. Un embriagador perfume inundaba de esencia floral la habitación mientras yo danzaba emocionada de un lado a otro como si de una mariposa revoloteando se tratará.

Estaba excitada porque mañana era mi primer día de trabajo fuera de la oficina y eso significaba que al fin había conseguido cumplir el sueño que toda la vida había deseado alcanzar. Llevaba tiempo en la policía, pero esta era la primera vez que mis superiores habían decidido asignarme un caso propio.

Tenía tantas ganas de demostrar que era capaz de hacer las cosas bien que apenas iba a poder pegar ojo en toda la noche. Cogí un álbum de fotos, y me dispuse a repasar instantánea a instantánea todo el largo camino  que había recorrido hasta llegar a donde ahora me encontraba.
Al cabo de unos minutos note que los párpados me comenzaban a pesar cada vez un poco más, así que tapándome con una suave manta de cuadros me acurruque en el sofá hasta que finalmente sucumbí, cayendo en los brazos de Morfeo.



martes, 13 de diciembre de 2011

La belleza esta en los ojos que la miran.


Espero que os guste este nuevo relato breve, es algo diferente al estilo anterior pero me gusta en cada historia que escribo innovar y buscar nuevos desafíos con el objetivo de conseguir asombrar. ¡Ojalá lo logré más de una vez!

Ya sabéis que el blog esta abierto a vuestros comentarios y sugerencias.

Gracias por leernos.


Las manos heladas de la mujer rozaron el rostro del muchacho. Un aura de luz rodeo a ambos mientras él recobraba el conocimiento. Sus mejillas se sonrojaron al ver como la mujer de rizos dorados lo miraba dulcemente. Sintió que con cada uno de los pestañeos de aquella mirada dulce, un suave beso acariciaba el joven tacto de su piel. Titubeo unos instantes hasta que sacando pecho tras incorporarse le mostró su gratitud y se ofreció ha hacer algo por ella.

La mujer sonrió timidamente al tiempo que negaba con la cabeza. El muchacho no podía dejar de contemplarla, seguía maravillado ante tal belleza. Nunca antes había visto una mujer tan hermosa, ni si quiera las chicas de su edad, mucho más jóvenes que la mujer desconocida, poseían tales rasgos, sin duda alguna, poder mirarla era un regalo.

El muchacho hubiese deseado parar el tiempo en ese momento, pero tuvo que conformarse con congelar en su memoria los detalles del rostro de aquella mujer.
Hacía viento y los cabellos rizados de su melena se enredaban juegueteando entre sí, estaba realmente radiante lo que hizo que el muchacho permaneciese abstraido en sus pensamientos hasta que la mujer con gesto acelerado decidió darse la vuelta y seguir su camino.

El muchacho permanecia petrificado en el mismo punto, se sentía incapaz de moverse mientras veía como la figura de aquella bella mujer se alejaba a lo lejos, era otoño y las hojas caídas del los árboles hacían del suelo un manto dorado a sus pies.

                                           

viernes, 9 de diciembre de 2011

Piedra sobre piedra - Epílogo

Os pido disculpas por el retraso, pero al fin tenéis publicada la última parte del relato.

Recordad que la historia completa esta a vuestra disposición en la sección "Ensayos y relatos breves".

Gracias por leernos.





"Me desperté con la jeringa clavada en el antebrazo, las venas estaban amoratadas de tantos pinchazos, el efecto de las drogas comenzaba a dispersarse...
Llevaba tiempo atrapada en el mundo de las drogas, y una nube difusa de pensamientos me hacía confundir fantasía y realidad.


Extraje la jeringuilla del brazo y me dispuse a prepararme otro buco. Últimamente estos viajes eran lo que me mantenían con vida, sabía que un día de estos me quedaría en el camino tirada en alguna cuneta de la carretera hacia la Puebla. Pero había olvidado cualquier otra forma de vivir."



miércoles, 30 de noviembre de 2011

Piedra sobre piedra - Parte 2


Aquí os dejo con la segunda parte del ensayo. Recordad que iré clasificándolos en la sección de relatos y ensayos.

Un saludo




Sentí como algo se rompía en mil pedazos en el suelo. El anciano seguía acercándose con decisión hacia donde yo me encontraba. La bruma se dispersó dejando que un único rayo de luz penetrase y se reflejase en uno de los múltiples pedazos que, desperdigados, rodeaban mi posición. Agaché la cabeza y con curiosidad, a la vez que temor, observé la pieza.


Después de unos instántes, me decidí a cogerla y lentamente flexioné las rodillas. En ese momento, viendo mi reflejo en el fragmento iluminado por la luz una mano arrugada apretó con fuerza mis dedos hasta hacerme sangrar. Aterrorizada solté un grito seco que hizo ensordecer todo el valle. La pieza volvió a los adoquines de la calle mientras miraba a mi alrededor en busca del anciano, sentía tanto miedo que apenas era consciente de la herida. La sangre seguía brotando y sin poder evitarlo, me tambalee mareada hasta caer, finalmente, desmayada sobre el charco tintado.

martes, 29 de noviembre de 2011

Piedra sobre piedra - Parte 1


Con ésta breve narración inauguro la sección "ensayos y relatos breves", escrita por otra de las cabezas de esta Quimera, Grace. Espero que os guste:


Los ojos cansados del mismo escondían el secreto que tiempo atrás había estado buscando. Su corazón parecia un órgano disecado producto de años de dolor y sufrimiento, todavía no lo podía creer, pero aquel hombre era el mejor testigo que tenían esas tierras desde hacía años.

El viejo no articulaba palabra, llevaba lustros sólo, tal vez hubiese olvidado el idioma, tan sólo un par de perros y gatos apaciguaban su aislamiento... sin embargo, parecía sereno y con un rostro inexpresivo mantenía sus ojos clavados en mis pupilas. Me pregunté cuanto tiempo podría alargarse esta situación y como si pudiese leer mi pensamiento, pude escuchar su voz ronca y quebradiza la tiempo que aparecía una bruma envolvente que hacía enfriar mis huesos.
Oía su voz, pero no entendía sus palabras, sus labios no se movían, no podía entender nada de lo que estaba sucediendo, él se abría paso hacia mi entre la espesa niebla queriendo transmitirme su mensaje.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...